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martes, 27 de agosto de 2019

La tristeza, emoción primaria

Vamos a tocar la emoción primaria de la tristeza que tan mala prensa tiene, pero hay que decir a favor de ella que no es mala, más bien todo lo contrario, necesaria para poder adaptarnos en una situación de pérdida de una persona, animal u objeto o en una situación de una vivencia inafortunada o que para nosotros nos suponga pérdida.

La función adaptativa de la tristeza es la que permite recuperarse emocionalmente con un periodo más o menos prolongado de quietud y falta de dinamismo, con cierto aislamiento y el llanto, todo para poder crear nuevos planes de vida sin aquello o a pesar de aquello que ha desencadenado nuestra tristeza.

No quiero pasar por alto la famosa creatividad de la tristeza, entre otras cosas autora de tantas obras de arte o canciones o poesías maravillosas entre lágrimas.
No en vano una de las grandes terapias personales que podemos hacer es escribir lo que nos pasa ; soltar por medio de la escritura las emociones ayuda a encontrarnos con ellas, reconocerlas en sus matices y dejarlas marchar si no nos aportan el bienestar.
Fantasear, recrearse, exagerar y escribir todo lo que quizás no dirías a los demás o incluso a tí mismo relaja y alivia, además de permitirte conocerte... ¡aprovecha la creatividad que te da la tristeza!

Cuando pensamos en una persona triste, la primera imagen que nos viene a la mente es alguien llorando desconsoladamente. Llorar tiene numerosos beneficios para la salud, entre ellos desahogarse para soltar frustración y estrés.
Antes había una expresión coloquial cuando un bebé o niño era muy llorón "déjale que llore que así echa todo lo malo"; aunque ahora se promulga el no dejarles llorar por la angustia  y el estrés que les supone, lo cierto es que en la composición de las lágrimas hay sustancias nocivas que expulsamos disminuyendo su cantidad en el organismo ; cloruro de potasio y manganeso (en altos niveles provoca fatiga, irritabilidad, depresión y ansiedad. Descender su nivel en el cuerpo implica calmar el mal genio), prolactina o adenocorticotropina.

Para nuestra curiosidad, decir que hay tres tipos de lágrimas ; las emocionales (de las que estamos hablando), las reflejas (cuando nos entra una partícula extraña en el ojo) y las basales (las que lubrican de forma permanente el ojo para mantenerlo hidratado). Así que si lloramos hidratamos de forma complementaria y limpiamos, además lubricamos y oxigenamos la córnea, algo que es beneficioso para los ojos y por lo tanto para la vista.

Lagrimear un rato por una causa propia (no es lo mismo llorar por ver una peli que nos cuenta algo ajeno a nosotros,... a no ser que lo asociemos a una vivencia y hagamos la escena nuestra) además de lo dicho anteriormente, nos ayuda a expresar vulnerabilidad estimulando vínculos y nos permite mantener mejor la calma en situaciones complicadas (el llanto ayuda a mantener normalizado el ritmo respiratorio y cardiaco).

¡Para que luego no dejemos desde niños llorar ante un momento frustrante que tengan! El llanto es una manera de expresión de la emoción primaria de la tristeza y como todas las emociones, hay que dejar que fluyan y se diluyan en ese fluir para que no se enquisten y se instalen para siempre en nosotros. En el caso de la tristeza, si esto ocurre es cuando estamos abriendo la puerta a la depresión.

Si estás dolido, estresado o preocupado y lo necesitas... ¡llora como una Magdalena!, porque si te quedas con las lágrimas te debilitarás ya que sujetar la emoción de la tristeza requiere de un gran esfuerzo y este pasa a convertirse en irritabilidad, mal genio, ansiedad, estrés, agresividad e incluso en enfermedades cardiovasculares.
En fin, que aunque nuestra cultura tienda a ocultar las emociones y nos enseñen a que demostrar tristeza y llorar es de débiles (sobre todo a los hombres), no hacerlo es malo malísimo para nuestro bienestar mental y físico.

Expresar la tristeza con llanto nos libera de tensiones, disminuye toxinas, lubrica y limpia los ojos, crea vínculos, ayuda a empatizar, nos concede la gracia de la creatividad y nos ayuda a pasar los periodos de duelo por una pérdida ¿Entendemos ya por qué la emoción primaria de la tristeza no es mala? Eso sí, cuidado no la prolonguemos y cuidado porque los mismos estímulos que desencadenan la tristeza, también pueden desencadenar la ira y la rabia.
Este hecho explica las fases por las que se pasa en el duelo ante una pérdida o acontecimiento que nos implique a nosotros pérdida aunque no sea de alguien (persona, animal..)
Estas fases del duelo son : negación, racionalización, negociación, ira, tristeza y aceptación. Como vemos, las emociones primarias están ahí y expresarlas es totalmente necesario y si te fijas, la tristeza es la emoción antesala de la aceptación con la que concluimos el conflicto.

¡Pero ojo con abusar de la tristeza! como en casi todo en la vida, el exceso es contraproducente y como antes he mencionado, nos lleva a la depresión y los efectos positivos de la tristeza dan la vuelta para convertirnos en unos apáticos sociales, carentes de ilusión y con pensamientos rígidos y limitadores (¡la creatividad a la porra!), incapaces de sentir placer e incluso en los casos de depresión aguda un déficit de memoria, además de insomnio, dolor de cabeza, cansancio, estreñimiento,..

Así que si estás en un momento de tristeza ¡dale al lloro y a la creatividad hasta conseguir superar el percance! Acepta la tristeza como el paso previo a la sanación por la pérdida y una cosa............ no te recrees demasiado tiempo en ella porque pasa de ser totalmente necesaria a ser un lastre que no te deja levantar cabeza.

¿Cómo puedes mitigar o ir reduciendo tu grado de tristeza? y recuerda que poniéndole barreras a ella conseguimos controlar también las emociones secundarias totalmente subjetivas como son la pena, soledad, pesimismo, compasión y decepción.
No es tan complicado mantener en su lugar a la tristeza (recuerda que no hay que anularla, tan solo disfrutarla y no padecerla) si no se ha llegado a convertir en una fuerte depresión (si estás en ello busca ayuda y no dejes pasar tu vida en una tristeza continua ), ... ¡aumenta la otra emoción primaria que es la alegría! , hay muchas manera de fomentarla.

Concretando ; la tristeza nos calma y quita la mala leche, nos ralentiza para que pensemos en nosotros y activa la creatividad para salir airoso del momento ; provoca la empatía de los de alrededor para que no apoyen, nos descontamina el cuerpo por medio de las lágrimas a la vez que nos lubrica los ojos ...  vista así la tristeza, no está tan mal, ¿no?

Nota* Os recuerdo que hablo de la tristeza como emoción primaria a trabajar en el marco de "el área emocional" que es una de las distintas áreas de la vida 

viernes, 13 de mayo de 2016

Más allá


La clave está en ir más allá de lo que nuestra mente piensa, en reconocernos en nuestras contradicciones entre lo que sentimos, lo pensamos, lo que decimos y lo que hacemos.

Trabajo muy individual en el que tenemos que estar atentos de nuestras propias incongruencias y así poder no juzgar las incoherencias de otros. Practicar la tolerancia hacia nosotros mismos nos permite practicar la comprensión y aceptación hacia los demás.

Escuché una conferencia (no recuerdo que quién) y empezaba con un juego: "Atentos a lo que pensáis según os diga la frase del juego. Tomar nota de vuestro primer pensamiento, sentimiento, reacción ... y muy importante, no mentiros".

Dos frases que me han gustado al escucharle y que me las quedo.

1.- "Quién nos ha dicho a nosotros que la tristeza es mala, que la tristeza no es felicidad". Esto lo vivo yo, tengo momentos de tristeza y sin embargo se que soy feliz. Me parecía que esto no podía ser verdad e intentaba buscar si me estaba mintiendo con que soy feliz, pero no encontraba nada porque la realidad es que experimentaba las dos cosas, tristeza a veces y la sensación de felicidad de forma global.

2.- "Descubrirte a ti misma más allá de tus interpretaciones" Interpreto, interpretamos las situaciones, las emociones, a las personas. Cada descubrimiento encierra una respuesta.

Hay una frase de Sergi Torres que me gusta: "El rechazo a la tristeza no nos lleva a la alegría"

Os dejo un enlace sobre la tristeza y lo mal vista que está.

Mirar si podéis ir más allá de vuestra creencia y colocáis a la tristeza en un lugar un poco menos malo y si queréis saber más sobre ella, os dejo esta entrada para leer sobre la emoción tristeza.

martes, 29 de diciembre de 2020

Vivir el duelo por un ser querido

Este proceso del duelo es algo por lo que pasamos desde que somos pequeños y se nos repite con mayor o menor intensidad durante todo nuestro trayecto de vida; duelo por algo que perdemos o se nos rompe para siempre y hay que tirarlo,... de niños vamos practicando sobrellevar el duelo con las pequeñas pérdidas. Es importante que esto ocurra para no quedarse anclados al dolor cuando perdemos un ser querido. La vida es un continuo experimentar emociones más agradables y menos agradables que nos van preparando para situaciones complicadas.

Saber vivir el duelo por un ser querido, entenderlo y gestionarlo resulta necesario, más si cabe hoy en día donde la muerte es la gran innombrada y ya sabemos que si no se habla de ella no existe,... hasta que se cruza en la vida.

Ante todo hay que entender el duelo como un proceso natural y necesario ante la pérdida de alguien importante; la tristeza que se siente en el duelo también hay que entenderla como natural y necesaria porque ayuda a asimilar la situación.  

La tristeza es una emoción básica humana y hay una frase del Quijote que nos dice de ella: "Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias". 

Y a mí es con esta frase que me viene a la mente que hay que emplear la inteligencia emocional para con nosotros mismo y poder hacer entendimiento de lo que nos está ocurriendo en unos momentos tan complicados, difíciles de gestionar y duros de vivir como es el periodo de duelo por un ser querido.

Como cada uno somos un mundo, el duelo es un proceso propio de cada uno, aunque si que hay unas fases (con sus comportamientos, emociones, pensamientos, cambios físicos, etc.) estudiadas por expertos.

  • Sentimientos. Las personas que experimentaron una pérdida pueden tener una gran variedad de sentimientos. Estos pueden incluir conmoción, bloqueo, tristeza, negación, desesperanza, ansiedad, enojo, culpa, soledad, depresión, impotencia, alivio y anhelo. Una persona en duelo puede comenzar a llorar después de escuchar una canción o comentario que los haga pensar en la persona que falleció. O la persona puede no saber qué desencadenó su llanto.

  • Pensamientos. Algunos patrones de pensamiento frecuentes incluyen rechazo, confusión, problemas para concentrarse, preocupaciones y alucinaciones.

  • Sensaciones físicas. El duelo puede causar muchas sensaciones físicas. Estas incluyen opresión o peso en el pecho o garganta, náuseas o malestar estomacal, mareos, dolores de cabeza, entumecimiento físico, músculos debilitados o tensionados y fatiga. También puede hacerlo vulnerable a las enfermedades.

  • Comportamientos. Una persona en duelo puede tener problemas para dormirse o permanecer dormido. También puede perder la energía para realizar actividades agradables. La persona puede perder interés en la comida o en socializar. Una persona en duelo puede volverse más irritable o agresiva. Otros comportamientos frecuentes incluyen inquietud y actividad excesiva.

Nota* Información compartida en Entender el duelo y la pérdida

Hay muchos matices que influyen en el duelo personal ante la pérdida de un ser querido y para mí una de las más importantes es nuestra historia vital junto con nuestra forma de afrontar las situaciones y la resiliencia.

Si seguimos con los estudios que hay hasta la fecha las etapas de un duelo son: negación, ira o enfado, negociación, miedo o depresión y aceptación; cada una de ellas con sus matices, sus tiempos y sus transformaciones, a su vez "rematizadas" por cada individuo, que puede pasar por todas o saltarse alguna.

Etimológicamente hablando, la palabra duelo proviene del latín "dolus"= dolor, doloris, dolere. ¿Qué te dice a ti su procedencia? desde luego para mí nos asocia muy bien lo que sentimos durante el duelo,... dolor. 

No me acuerdo ya donde leí la frase "si no duele, no hay duelo" (o algo parecido) y si creo que sea así, pero no es menos cierto que el dolor es algo tan subjetivo que no tener un dolor incontenible, no significa que no hay duelo, porque hemos de recordar que lo que sentimos cada uno es lo más válido para nosotros.

Mi experiencia personal me dice que se tienen sentimientos que en apariencia nada tienen que ver con lo que se vive, pero internamente se sienten y por lo tanto.. lo vives internamente, aunque parezca incoherente. 

Cuando murió mi madre (mi padre ya lo hizo dos años antes) yo tuve durante mucho tiempo de manera intermitente una sensación de desvalida, huérfana, sola,.. no sé muy bien como explicarlo porque mi realidad era que yo no dependía de mi madre hacía muchísimos años, que era totalmente solvente en mi vida y que llevaba ya por detrás mucha experiencia de salir adelante sin ayuda. Sin embargo me embriagó la tristeza de sentirme desvalida, sobre un vacío o un agujero existencial; repito que no sé ni como definirlo porque era consciente de que no era real y sin embargo yo lo vivía así.

¿Estaba en una depresión? No, simplemente estaba en una profunda tristeza a pesar de la alegría de saber que para mi madre lo mejor que pudo pasarla es marcharse porque no tenía calidad de vida a cuenta de una enfermedad neuronal que la dejó postrada en silla de ruedas, sin habla y consciente.

La aceptación y con el hábito de no ir a verla ya instaurado, los ratos de tristeza son puntuales y solo en algún momento surgen, ya que procuro recordarla en danza por su vida y las cosas que tenía (gestos, ruidos al toser, palabras, expresiones,...). Recordar, la recuerdo muy a menudo.

El dolor se pasa, la época de duelo también y la vida sigue adelante como seguirá la de mis hijos cuando yo no esté y así quiero que sea; que sigan viviendo lo más felices que puedan, recordándome o sin recordarme.

Si ahora una vez pasados los años echo la vista atrás y analizo las etapas del duelo, creo que no pasé por la negación ni por ira o enfado. Negociación conmigo misma seguro que sí y miedo o depresión, creo que no, porque a la tristeza no la enmarco en ninguno de los dos conceptos, pero no soy experta. Y la aceptación sí, esa sí que sí, porque sino, no sigues en la vida de una manera sana, por lo menos en mi caso.

¿Qué queda en los momentos de duelo? 

-Recordar los buenos momentos vividos y tener gente con la que poder hacerlo.

-Aceptar lo que se está sintiendo y no sentirse mal con ello. No regodearse en el tiempo con la tristeza, pero si dejarla respirarse en tranquilidad; solo es tristeza por una ausencia que es algo normal.

-Mimarse, cuidarse y cuidar, compartir el amor y continuar viviendo sabiendo que la muerte forma parte de la vida y que nadie escaparemos de algún duelo por un ser querido.


jueves, 12 de septiembre de 2019

Inteligencia emocional

La inteligencia emocional hace ya unas décadas que se puso en el punto de mira de muchos especialistas y en concreto si de alguien hay que hacer referencia es del autor del libro con el mismo nombre (escrito en 1995) , Daniel Goleman. Fue toda una innovación  y a partir de entonces la evolución del concepto que se tenía sobre ser inteligente ha ido desatascando las creencias limitadoras de expertos y no expertos, ya que este libro fue un best seller en su momento.

Por su lado Howard Gardner ya nos habló en su libro "Teoría de las inteligencias múltiples" (1983) de que existen otras inteligencias que interactúan entre sí con tres puntos que condicionan este conjunto: factor biológico, factor de vida personal y factores histórico-culturales.  
Así como el coeficiente intelectual tiene la capacidad de ser medible por medio de tests de inteligencia y la psicometría, la teoría de las inteligencias múltiples ha sido criticada por la psicología científica por todo lo contrario ; no existe manera de medir, tan solo se puede dar una apreciación subjetiva de habilidades diferentes.   

Pero en concreto ¿cuáles son esas capacidades o habilidades que hay que tener para decir que alguien posee inteligencia emocional? Muy resumido es : saber que son las emociones y descubrirlas en uno mismo y en los demás, reconocerlas y utilizarlas de forma adecuada, crearse motivaciones propias y saber gestionar las relaciones personales 
Si tener inteligencia es tener la capacidad de entender y elaborar una información para usarla de manera adecuada, la inteligencia emocional es esa capacidad de adaptación psico- fisiológica (emoción) a los estímulos externos.

Para tener esta capacidad de adaptación se necesita un autoconocimiento (quién soy realmente), autorregulación (control de las emociones e impulsos), empatía (escuchar y entender al prójimo) y saber expresarse (comunicación) dando la posibilidad de crear una buenas habilidades sociales (relaciones sanas) y automotivación (no necesitar que digan qué bien lo haces o qué guapo eres para seguir adelante). Una buena comunicación y saber expresarse también facilita mucho

.-Reconocer las emociones, las positivas y las negativas (autoconocimiento y autorregulación). Esta capacidad nos permite ser mucho más felices.
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Si hay momentos de enfado y su falta de control provoca desórdenes interpersonales, habrá que sujetar la emoción y transformarla. 
Si existe un miedo que condiciona la vida, habrá que gestionarlo y si es necesario con ayuda profesional. 
Si hay una aversión desmedida hacia algo o alguien (xenofobia), para poder modificar la actitud y que no haga daño, lo primero es saber que existe .
Si la forma de ver la vida alegre y positiva, transmitir esa alegría tan necesaria
Si se es capaz de reconocer y aceptar la tristeza en determinados momentos de vida ante algún acontecimiento sin quedarte anclada en ella, es que hay una gestión correcta de la emoción de la tristeza 
Si existe un bloqueo ante una sorpresa o si por el contrario encanta sentir la emoción de la novedad con lo que conlleva de adaptación... observalo 
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.- Relacionarse bien con los demás sin emitir juicios de valor (empatía y habilidades sociales).
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Capacidad de una relación fluida con los demás pudiendo entender en donde se encuentran individualmente y aceptando que no van a actuar de la manera que nosotros lo haríamos y no juzgando por ello, así como saber admitir las posibles críticas como algo a tener en cuenta y de lo cual aprender.
Se denominan habilidades sociales a tener una escucha activa (no solo oír), a expresarse de una manera asertiva  con lo que necesitamos o queremos, a aceptar la experiencia emocional de la otra persona, a ponerse en lugar del otro, a saber negociar en situaciones dispares, a tener y practicar el respeto, a la aceptación y al perdón hacia lo de fuera y hacia nosotros 
Saber expresar correctamente cuando damos nuestra opinión, estamos en una discusión (intercambio de opiniones mejor que bronca) o hacemos una petición, es fundamental para comunicarnos. Para ello no es ninguna tontería tener vocabulario fluido (leer para ampliar) y utilizarlo de manera fluida (ayuda leer y escribir).
.-  Hacer frente a los contratiempos sin venirse abajo (automotivación), colocando el momento en lo lo que es : algo temporal (al margen del tiempo que dure) teniendo presente que como dice un refrán "no hay mal que cien años dure".
Saber que los momentos de crisis, por muy duros que parezcan (tendemos a hacérnoslos más duros de lo que son), son estupendos para aprender y seguir creciendo. Nos impulsan a buscar otras alternativas para vivir con mejor y mayor plenitud.

Si se podría resumir en una frase lo que es tener inteligencia emocional podría decirse que es aquella persona con habilidad para manejar las emociones y no dejar que las emociones le manejen a ella.
Ahora bien, todo hay que decir, ... algunos nacen con un grado mayor y tienen la suerte de haber podido potenciar aquello con lo que han nacido. Como quien nace con una habilidad especial para la música o para los números, eso sí, toda habilidad que se tiene y no se utiliza, es como si no se tuviera.

Pero, ¿sabemos dónde está ubicada y los procesos fisicoquímicos que se activan? Sin extenderme en datos muy técnicos, voy por partes:
El cerebro del homo sapiens sapiens pesa alrededor de 1km (el de los primates es un tercio menor) y se divide en tres zonas unidas por conexiones nerviosas ; bulbo raquídeo, sistema límbico y la corteza cerebral. Leer como las tres zonas interactúan para la toma de decisiones... a mí me ha encantado!
Tenemos el bulbo raquídeo cumpliendo su misión con su incombustible tálamo haciendo de todo a todas horas para que la información que le pase al neocórtex sea lo más efectiva posible y este haga su análisis de listillo y determine que hay que hacer ¡Pero esta película de acción tiene también sus sorpresas gracias a la amígdala!

El bulbo raquídeo es el de las funciones vitales involuntarias por ser el que conecta la médula espinal y el cerebro. Dentro de estas funciones vitales están : coordinación de movimientos involuntarios (estornudos, reflejos, náuseas,...), control y coordinación de movimientos voluntarios, control respiratorio, control cardiovascular (ritmo cardiaco, presión sanguínea,...), control y regulación de funciones de vísceras (hígado, riñones, ...) y gastrointestinales, además de transferir información sensorial a través del tálamo (activo las 24h. en varios procesos a la vez y de manera coordinada) que parece como un mini cerebro, encargándose este de enviar la información que recibe a otras partes como el neocórtex (ubicado en la corteza cerebral está por encima del sistema límbico) . El neocórtex la analizará y dará respuesta ayudado por los lóbulos prefrontales para entender bien los estímulos  y enviar señales al sistema límbico para que active el sistema hormonal por medio de la vía  hipotálamo-hopofisaria.

El sistema límbico está integrado por la corteza límbica, el hipocampo y la amígdala y
es donde referencian nuestras emociones y gracias a ellas el ser humano pudo ir adaptándose a un entorno en continuo cambio sorteando peligros y evitándolos (apareció con los primeros mamíferos como consecuencia del desarrollo de los sistemas olfativos y visuales, vitales para la supervivencia) ; por eso está relacionado con la memoria y el aprendizaje y gracias a la amígdala con sus recuerdos emocionales se da sentido a lo vivido para darle un valor y poder reconocerlo posteriormente si se vuelve a dar.

En la corteza cerebral es una sustancia gris que recubre los dos hemisferios cerebrales y donde se da la percepción, la imaginación, el pensamiento, el juicio y la decisión. Está compuesta por el arquicórtex, el paleocórtex y el neocórtex.
El neocórtex no es uniforme ; se encuentra dividido en los hemisferios cerebrales, consolidando e integrando casi toda la información que le llega, surgiendo en él el razonamiento y el pensamiento abstracto. Permite todas las funciones mentales superiores y ejecutivas.

Y fijaros el atajo que suele darse en el cerebro ; una vía neuronal más corta y directa... tálamo- amígdala. Es decir, que la amígdala recibe señales directas de los sentidos para crear una respuesta hormonal que determinará un comportamiento que no ha pasado por en neocórtex (recordar que es que analiza). Vamos, que le puentean al neocórtex con lo que ello conlleva para bien y para mal porque es precisamente en la conexión amígdala/neocortex donde incorporamos la inteligencia emocional con sus habilidades para gestionar las emociones que provocan los estímulos.

Emoción viene del latín "e movere" (ir hasta) y cómo las emociones surgieron para la supervivencia de la especie, esto significa : ataca, escapa o lucha, ...si no pasan por el filtro del neocórtex.
Es de esta manera que al actuar de manera instintiva, hacemos lo que luego nos da problemas y decimos lo que después nos da para querernos arrepentir ; vamos que nos dejamos llevar por los impulsos y después en ocasiones nos llevamos las manos a la cabeza y nos preguntamos cómo hemos sido capaces de.

Cada uno de nosotros viene con una mochila que le predispone a una serie de conductas de reacciones  biológicas y automáticas, pero eso es sólo una parte y no es determinante en un individuo. Volvemos a nombrar la plasticidad del cerebro que está todo el tiempo haciendo conexiones neuronales nuevas a través de lo que vamos viviendo y aprendiendo, ello es lo que va condicionando las respuestas ante los estímulos emocionales.

Es decir, que si el cerebro es capaz de estar en continuas conexiones, lo mismo que hemos introducido en él una serie de ellas para reaccionar y pensar de una manera, podemos crear nuevas conexiones para poder pensar de otra. El famoso "yo soy así" ya no sirve de excusa referente, porque si uno es así,...…. puede hacer por no serlo y para ello no tiene más que empezar a trabajar en si mismo, en sus emociones que implican reacciones, en sus pensamientos que implican emociones ; en definitiva, en aumentar su inteligencia emocional que le traerá mejoras personales y entre ellas las laborales también (a quien no le gusta tener un compañero o un jefe que trabaja en equipo, motiva, reconoce el trabajo y en continuo aprendizaje para ser más efectivo).




lunes, 26 de agosto de 2019

Área emocional. Las mariposas del alma


En el área emocional es una de las distintas áreas de la vida  y en ella están incluidas todas las emociones que experimentamos y cuando digo todas, es todas, las denominadas normalmente buenas y las calificadas como malas, pero esta catalogación es un error ; las emociones son positivas, negativas o ambiguas (puede ser cualquiera de las dos cosas) como en el caso de la sorpresa. Es decir, que buenas son todas, además de imprescindibles, solo que unas son positivas, otras negativas y otras ambiguas.

Según la psicología del momento las emociones son una serie de sensaciones y pensamientos asociados a determinadas conductas, derivadas del sistema nervioso interactuando con el contexto. En el idioma castellano hay alrededor de 500 palabras para definir cómo nos encontramos, es decir, nuestras emociones.
También hay que diferenciar entre emoción y sentimiento ; principalmente decir que la emoción es una expresión psicofisiológica o biológica de estados mentales causado por la liberación de hormonas y neurotransmisores que impulsan una conducta, además se dan sólo en momentos puntuales y el sentimiento es la manifestación de las emociones, siendo una experiencia totalmente subjetiva y de larga duración, y más compleja al poder abarcar varias emociones a la vez.

Lo primero para poder analizar nuestra área emocional es ser valientes para reconocer que tenemos todas las emociones humanas y lo segundo tener el conocimiento de cuáles son, y aquí es donde voy a empezar a descubrirlas :
Existen emociones primarias y secundarias, estas últimas enmarcadas en las primeras. Yo hablaré de 6 emociones primarias que tenemos los seres humanos, aunque algunos expertos en el tema las definen en 5 (la película intensa mente por ejemplo)  y otros como 7.  Me voy a basar en gran parte en la teoría de las emociones básicas de Paul Ekman del año 1972 con su punto cumbre en los años 90, a pesar de ser posteriormente cuestionada por otros psicólogos (y aunque en ella no se analizaron las emociones secundarias, por lo que la complementaré).

Para nosotros, los no expertos en el tema pero si curiosos, las clasificaciones no nos afectan mucho porque lo que queremos es saber sobre qué implica cada emoción, porque la sentimos, que nos ocurre cuando la sentimos, como potenciarlas o controlarlas, etc. Por ejemplo, yo he encontrado este pdf   en el que la clasificación es distinta y me ha encantado leerlo porque me ha aportado más conocimiento y conciencia sobre las emociones.

¿Qué diferencia las emociones primarias de las secundarias? Las primarias se heredan y son innatas en el ser humano siendo posible identificarlas por señales fisiológicas concretas y específicas y estímulos que anteceden a su aparición y que son compartidos por todas las culturas.
Las secundarias dependen del contexto sociocultural (no sujetan la misma importancia en un país que en otro) y también de las relaciones interpersonales (por eso viajar y conocer otras culturas nos da un bagaje emocional difícil de adquirir de otra manera). Estas relaciones interpersonales provocan un reacción determinada y con ello ya tenemos la justificación de que alguien es el responsable de nuestras emociones.

Las emociones primarias a parte de venir precedidas por señales, también provocan cambios psicológicos, fisiológicos y psicosomáticos dependiendo de la intensidad con la que las sentimos (depende del tipo de estímulo principalmente, del estado físico y de la personalidad).

Vamos ya a ver cuales son las emociones  primarias y parte de sus secundarias con sus sentimientos (recordar que hay unos 500 términos para definirlas e incluso siguen surgiendo palabras nuevas como fluir, florecer, saborear...) :

Alegría-  amor, placer, diversión, euforia, júbilo, gozo, satisfacción, entusiasmo, gratificación, ánimo, complacencia, contento, agrado...
Tristeza-  pena, soledad, pesimismo, compasión, amargura, pesar, aflicción, quebranto, desconsuelo, desazón, decepción...
Ira o rabia- cólera, rencor, odio, irritabilidad, enfado, rabia, enojo, cabreo, indignación, exasperación, furia, impotencia...
Aversión o asco-  rechazo, antipatía, disgusto, repulsión, odio, desagrado, grima, aborrecimiento, ojeriza, encono, manía, desprecio...
Miedo- angustia, desasosiego, incertidumbre, preocupación, horror, pavor, espanto, desconfianza, recelo, pánico, nerviosismo...
Sorpresa- desconcierto, sobresalto, admiración, impresión, extrañeza, confusión, asombro, fascinación, deslumbramiento, conmoción...

No hay que tomarse a tontería que todas las emociones intervienen en cambios orgánicos cuando las sentimos. Esto es hasta tal punto que existe una ciencia que estudia las diferentes hormonas que nuestro organismo produce para afrontar esa emoción que sentimos ; la psiconeuroinmunología.

Un pequeño recordatorio;  las emociones existen en todos y están para vivirlas, por lo tanto vivámoslas pero sin que dominen nuestra vida (si prefieres, llámalo secuestro emocional,... ese es su nombre).
Nada de lo que hacemos es inamovible, incluso aquello que tenemos tan grabado por cultura o vivencias se puede modificar, para ello tiene el cerebro esa preciosa cualidad que es la plasticidad ; con ella somos capaces de utilizar las emociones en nuestro beneficio y no para que sean una carga.

Una vez de que las tenemos clasificadas las emociones que regulan nuestra área emocional, vamos a hacerlas caso una a una, tan solo por recrearnos en que significan y en qué medida hacemos uso de ellas ; cuál o cuáles gobiernan nuestra vida, cuáles queremos que pasen desapercibidas, ... vamos con ello.


ALEGRÍA 
TRISTEZA 
IRA 
ASCO /AVERSIÓN  
MIEDO 
SORPRESA 

Es muy posible que nuestro sistema emocional se haya quedado obsoleto para afrontar las nuevas situaciones de las sociedades modernas, aunque tenemos a favor frente a esto la plasticidad cerebral y con una educación al cerebro para que gestione de modo eficaz las emociones, aportaremos beneficios impagables en nuestras relaciones sociales y a nosotros mismos.
Preciosa expresión la de Santiago Ramón y Cajal denominando a las emociones "mariposas del alma", bonitas todas ellas revoloteando y a las que hay que mirar sin pudor para poder controlarlas.

Os dejo un vídeo de la película de animación estrenada en el 2015 cuyo título ya dice mucho "Intensa-mente" de Pixar y como distribuidora Walt Disney Studios (título original Inside out).
Yo la vi en su momento en el cine y me parece una bonita apuesta para que los niños empiecen a tomar contacto con el mundo de las emociones, tan importantes en nuestras relaciones interpersonales y las intrapersonales 


También os dejo un enlace en tono académico (presentado como tesis doctoral por Marta Gil Blasco) por si queréis leer algo más sobre las emociones y en concreto sobre el papel de las emociones en la vida pública (tras los agradecimientos hay bastante escrito en inglés, pero si os pasa como a mí que no sabéis, pasar a la página 31 y listo).
Esta área emocional nos da mucho para trabajar sobre ella ya que el poder conocer nuestras mariposas del alma nos acerca más a quienes somos y a entender quienes son los demás ¿Te atreves?

miércoles, 28 de agosto de 2019

La ira, emoción primaria

Vamos a ver que podemos la ira, tan repudiada porque la asociamos con alguien desagradable, quizás impulsivo e incontrolado, injusto y que puede dar hasta miedo en sus "ataques de ira" (se exterioriza de forma incontrolada, intensa, explosiva y puede incluir gritos, insultos, agresiones físicas o verbales).

La palabra ira proviene del latín "ira", que significa cólera, enojo. A su vez, el latín "ira" proviene de la raíz indoeuropea "eis-", que significa "mover rápidamente, pasión", que a su vez está relacionada con otras palabras en diferentes idiomas, como el griego "hieros" (sagrado) y el avéstico "aēšma" (rabia). Estas conexiones lingüísticas sugieren que la ira, en su origen, estaba asociada tanto a una fuerza poderosa y sagrada como a una emoción destructiva y violenta. 
nota* La familia lingüística indoeuropea es una de las más extensas y estudiadas del mundo porque incluye a la mayoría de las lenguas habladas en Europa, así como a algunas lenguas de Asia.

La ira es una emoción primaria (carácter universal y de importancia para la supervivencia), que ha servido y sirve para cubrir la necesidad sobrevivir, defendernos de otros depredadores, protegernos, limitar … , pero cuando la expresión de la ira es excesiva, frecuente o mal gestionada, puede convertirse en una emoción disfuncional que nos causa problemas a nosotras mismas y a las demás personas.

De niños, de adolescentes o de adultos es una emoción que nos invade en más de alguna ocasión y seguramente, más de las necesarias por no saber gestionarla, dejándola que mande y controle lo que decimos y lo que hacemos. Más de una pensará que ella no tiene ira, que alguna vez se enfada algo, pero que no se puede considerar que tenga ira, que eso es de otro tipo de personas porque ella es muy tranquila normalmente, … Creo que para afirmar eso, primero habrá que definir qué es para cada persona la ira.
Lo siguiente que vais a leer es para que penséis qué significa para vosotros la emoción primaria de la ira, y para ello miraremos lo que nos dice el diccionario sobre los sinónimos de la palabra ira y así entenderemos mejor la carga conceptual que para cada una de nosotras conlleva (quedaros también con los antónimos) :
  • rabia, enojo, cólera, furor, furia, indignación, irritación, vesania, cabreo
    • Antónimos: paciencia, serenidad
Voy a ver qué sinónimos tiene cada uno y empiezo con rabia :
  • coraje, cólera, enojo, ira, furia, furor, exasperación, irritación
    • Antónimos: tranquilidad, serenidad
  • odio, resentimiento, rencor, inquina
  • hidrofobia
Seguimos con el enojo :
  • enfado, enfurecimiento, irritación, cabreo, disgusto, exasperación, ira, rabia, furia, cólera
    • Antónimos: agrado, complacencia, satisfacción
A ver cólera :
  • irritación, exasperación, furia, rabia, enojo, ira, arrebato, bilis, coraje
    • Antónimos: paciencia, tranquilidad, calma
El sinónimo furor me remite a furia y tenemos :
  • cólera, ira, furor, coraje, rabia, violencia, impetuosidad, vehemencia, denuedo, pasión, fiereza, irritación, saña
    • Antónimos: serenidad, mansedumbre, calma
Le toca a la indignación :
  • ira, enfado, irritación, cabreo, enojo
    • Antónimos: contento
Seguimos con irritación :
  • ira, enojo, cabreo, enfado, rabia, cólera, arrebato, berrinche
    • Antónimos: tranquilidad, serenidad
  • picor, picazón, escozor, prurito, sarpullido, escocedura, inflamación, excoriación
Nota- ¿Habéis oído alguna vez la frase "¡Es que solo de verlo, me entra un sarpullido!", cuando alguna situación no gusta o no se puede con ella?

Ahora busco vesania :

  • locura, demencia, enajenamiento, chaladura, delirio, violencia, excitación, enajenación, insania
    • Antónimos: cordura
Por último el cabreo:
  • malhumor, irritación, enfado, enojo, mosqueo, rebote, disgusto
    • Antónimos: alegría
Se podría seguir con los sinónimos de los sinónimos de la ira, pero creo que es suficiente para ver lo que conlleva la emoción y lo que sus antónimos nos dicen, porque a través de ellos, puede ser la manera de controlar la manifestación intensa de esta emoción primaria que es la ira, y que nos hace hacer y decir lo que no quisiéramos. Puntualizo los antónimos: paciencia, serenidad, tranquilidad y calma, y si le sumamos la cordura, nos vamos a encontrar con agrado, complacencia, satisfacción, contento y alegría.

Esta reflexión sobre sinónimos y antónimos de la palabra ira, viene a cuento de que para una convivencia sana con el entorno, es fundamental aprender a reconocer qué es la ira y sus señales en una misma y en las demás personas, para poder gestionarla de forma adecuada y evitar que escale hasta niveles peligrosos. 
"La escalada de la ira" existe, y es un concepto reconocido y estudiado en psicología; así como la violencia puede intensificarse gradualmente, la ira también puede aumentar en intensidad. Comienza con sentimientos leves de irritación o molestia y puede llegar hasta la furia o la rabia incontrolable.
Aunque no hay una regla matemática en esto y cada persona puede manifestar esta escala de maneras distintas, lo cierto es que podemos decir que la escala sería : 

Irritación- Sentimientos leves de molestia o fastidio.
Molestia-  Mayor intensidad de irritación, acompañada de tensión y frustración.
Enojo- Sentimiento de aversión y hostilidad hacia alguien o algo.
Furia- Pérdida de control, impulsividad y agresividad.
Rabia- Odio intenso y deseo de venganza.
Violencia- Agresiones verbales o/y físicas.

Si piensas que no es tu caso, sopesa si te enmascaras la ira o sus variantes a través racionalizar la situación para no conectar con la emoción o a través de otras formas como: el sarcasmo, las críticas hirientes, los rechazos o el ignorar o la indiferencia, la resistencia pasiva-agresiva, somatización, proyección de tu ira en otras personas, etc. La ira no sólo se manifiesta en forma de gritos o golpes.

Pero ¿Por qué nos pasa? ¿Por qué hay situaciones que nos hacen sentir ira? Hay estudios que apuntan a que influyen factores genéticos y ambientales. Algunas investigaciones sugieren que el temperamento, que incluye la reactividad emocional y la capacidad de autorregulación, puede tener una base genética, lo que significa que algunas personas pueden ser más propensas a experimentar emociones intensas, como la ira, debido a su herencia genética. 
Por otro lado, algunas variaciones genéticas pueden influir en los niveles de los neurotransmisores, sustancias químicas en el cerebro que juegan un papel importante en la regulación del estado de ánimo y las emociones, lo que puede afectar la forma en que una persona experimenta y maneja la ira.

La predisposición genética puede influir en la forma en que una persona reacciona ante ciertas situaciones, pero el entorno y las experiencias de vida juegan un papel importantísimo en la expresión de la ira. La expresión de las emociones se aprende a través de la familia y el entorno social, por lo que, aparte de si existe una predisposición genética, lo mismo que hemos aprendido una forma de expresión de la ira, podemos aprender otra.

De pequeños carecemos de la capacidad cognitiva para comprender y regular las emociones de manera apropiada, y la ira la expresamos en forma de rabietas, llorar, patadas o golpes, algo que puede estar provocado por hambre, sueño, incomodidad, … es la manera que tenemos de que atiendan nuestras necesidades. A medida que crecemos los cambios hormonales y las expectativas sociales pueden generar la emoción de la ira y ser expresada de otras maneras como son los insultos, el sarcasmo, queja, críticas,... Ya de adultos, se supone que tenemos un mayor control de nuestras emociones y podemos canalizarlas a través de recursos como por ejemplo la asertividad, pero en muchas ocasiones y en algunas personas no es así al ser la ira una emoción completamente subjetiva. Hay muchos factores o situaciones que la desencadenan, como la percepción de injusticia, la frustración, sentir una amenaza, el dolor emocional, estrés, cansancio, hambre, consumo de sustancias, enfermedades mentales, … 

Si se va acumulando, lo más probable es que la ira se exprese de una manera totalmente descontrolada, inadecuada al momento y totalmente desproporcionada. Puede iniciarse con pequeños enfados a los que no hacemos caso, pero si pasan a ser frecuentes, estamos creando el caldo de cultivo para un gran problema ocasionado por la falta de control de los impulsos (la ludopatía o cualquier tipo de adicción, entre otras, tampoco controlan los impulsos; control mental y control emocional).

Los expertos dicen que la ira es una mezcla de lo que piensas, sientes y haces (respuesta emocional cognitiva, fisiológica y conductual), con posibilidad de poder ser controlada porque se ha estudiado, comprobando que hay una serie de indicios que anuncian los ataques de ira.

Físicamente se detecta porque se aprieta la mandíbula, tensamos músculos, sube la temperatura corporal, sudoración, enrojecimiento facial, aceleramos la respiración y el corazón bombea sangre más rápido. ¡Todo acción! subidón de energía que hay que canalizar y no suprimir, porque si se reprime,... acaba saliendo de alguna manera. 
Emocionalmente se siente frustración, nerviosismo, ansiedad, impaciencia, hostilidad, …, y en cuanto a las señales cognitivas, nos vienen pensamientos negativos e incluso catastrofistas, que no pueden llevar a otros de venganza y de forma rumiante (dale que te pego sin salir de esos pensamientos).

Si solo es enfadarse, ni tan mal, porque ya sabemos que como emoción primaria, es una conducta de defensa o de ataque ante una situación que a nosotras nos provoca sentir miedo, indefensión, injusticia, frustración (porque algo no sale como queremos o alguien no se porta como pensamos) o simplemente nos resulta poco agradable. Ante ello, sentir ira es lo natural, el grado de ella y cómo la expresamos es lo que marca la diferencia. 

Dependiendo de cómo sea la manifestación, la ira es considerada por algunas personas como "tener carácter".  Ser iracundo no es lo mismo que tener carácter, la diferencia radica en el control. Una persona con carácter puede sentir ira, pero la gestiona de forma constructiva, sin perder el respeto hacia los demás ni hacia sí misma. Una persona iracunda, en cambio, se deja llevar por la ira, perdiendo el control y pudiendo llegar a dañar a otros o a sí misma.

Lo mismo que tener unas circunstancias concretas en las que estás iracundo, no significa que lo seas; en castellano tenemos dos verbos que se diferencian muy bien, como son el de ser (característica permanente) o el de estar (estado transitorio). 

No nos podemos olvidar que las maneras coléricas provocan temor y hay que desmitificar que son un signo de autoridad o de carácter fuerte. El tan manido recurso de "yo soy así" no es válido ; la ira en ningún caso es un atributo de la personalidad, es un estado emocional que puede controlarnos por ser subjetiva y por lo tanto, se puede aprender a manejar, es decir, dependiendo de cómo pensemos o queramos pensar, reaccionaremos diferente a una misma situación.

Epicteto, entre otras personas, ya sabía que esto era así en sus años (55-135 dc) y actualmente seguimos igual "Lo que importa no es lo que te sucede, sino cómo reaccionas a lo que te sucede" (la filosofía del estoicismo se basa en este concepto). 
¿Cómo reaccionas? Saber qué nos altera y una vez de identificado, cambiar la respuesta, es la primera clave para el control de la ira.

Aún siendo tan subjetivo esto de sentir ira, se pueden clasificar en dos tipos las situaciones desencadenantes : situaciones frustrantes y situaciones aversivas (las que nos producen miedo o repulsa). Osea una respuesta ante el miedo o la frustración, en todas las variantes de cualquiera de las dos: 




La emoción primaria de la ira es totalmente necesaria y por lo tanto no es cuestión de anularla, es cuestión de reconocerla y reconducirla para que los efectos secundarios no sean demoledores, ya que nada tiene que ver estar algo irritado y enfadarse, con estar agresivo y violento o autodestructivo. 
Como ya hemos leído, la ira  sale ante momentos de frustración y estrés intenso, pero si sabemos qué nos está pasando, podremos controlar el cómo expresarla.
Además debemos ser conscientes que la ira siempre está en situaciones conflictivas ; da lo mismo que seas un conflicto interno contigo misma o con las demás personas ( "perseguidor" del triángulo  dramático de Karpman ,interesante teoría en la que podéis descubrir dónde os colocáis y dónde se colocan las demás personas de tu entorno en las situaciones de conflicto).
Seguramente por educación social y religiosa con un concepto negativo de la ira o por impresión significante (el recuerdo que deja en ti un significado especial) de haber visto situaciones de rabia descontrolada que nos han impresionado, tenemos la ira como una emoción devastadora, nociva y en definitiva negativa, pero su buen uso puede ayudarte a sanar injusticias, frustraciones, a ser asertivo, defender territorio, … 
La emoción de la ira tiene una parte positiva y es que aporta una energía que nos predispone a actuar ante lo que nos provoca daño, ya sea físico o mental. Seguramente esta emoción ha salvado vidas en casos extremos; no será la primera vez que, ante una situación de vida o muerte, la ira ha sido la impulsora de actuar por el afán de sobrevivir.
El problema no es esta emoción por sí sola, el problema viene cuando la dejamos expresarse de modo exacerbado o por contra, no la expresamos porque no queremos que nos vean (o vernos) con esta "emoción negativa", por miedo o porque no somos ni conscientes de que sentimos ira

He leído que si no expresas la ira porque te han enseñado a contenerla, la sustituyes por otra emoción, muchas veces por la tristeza. En vez de ser asertiva y decir lo que sientes y expresar tu desacuerdo y tu rabia, liberas esa tensión (subidón de energía) con lágrimas y tristeza.

La ira tiene su lado saludable y te dota de la capacidad de adoptar una postura firme, de fijar límites y de defenderte, así que sentirla no es negativo, el problema está en cómo expresamos lo que sentimos.

¿Qué consecuencias puede llegar a tener una mala gestión de la ira? De entrada no está demás decir que el abuso de la ira es el recurso de debilidad en el control personal, ya que es mucho más fácil dejarse llevar por ella que hacerse cargo. 
Por otro lado, duele sentirse herida y aceptar que somos vulnerables ; utilizar la ira, rabia, enfado, agresividad o violencia es un recurso para tapar la más mínima posibilidad de reconocernos las debilidades (esta cultura de que todas somos estupendas, fuertes y brillantes, ha hecho mucho daño en este sentido).

A su vez, el recurso de sobre utilizar la ira, ejerce un efecto de alejamiento de las personas receptoras de ella, de tal manera que, por ejemplo, si para retener a alguien desatamos nuestra ira o las emociones secundarias que conlleva (cólera, rencor, odio, irritabilidad, enfado e impotencia +acritud, aflicción, animosidad, exasperación, fastidio, furia, hostilidad, indignación, resentimiento, ultraje, agresividad y violencia) porque nos sentimos menos y no merecedoras de que estén con nosotras pero a la vez queriendo que se queden, lo único que conseguiremos será que se acaben marchado porque no hay hijo de vecino que lo aguante por mucho que nos quieran. 
Relajemos la impotencia y el resentimiento, porque de lo contrario estaremos potenciando nuestro aislamiento social y aunque de entrada la emoción primaria de la ira nos lleve a decir "que les den a todos", sabemos que no es cierto.

Por otro lado a nivel de salud, tendremos muchos boletos para tener alguna enfermedad cardiovascular (se produce cortisol que se vierte a la sangre; literalmente nos autoenvenenamos).
En este sentido, si os sirve de referente, Jacques Martel añade en su "Gran diccionario de las dolencias y enfermedades"   , que todas las enfermedades terminadas en -itis están referenciadas por la ira (¡y no son pocas!). Sea cierta o no esta afirmación, lo que sí es cierto es el sistema inmunológico se debilita con el estrés de las luchas, malos momentos, desencuentros con las personas, conflictos, luchas de poder, etc., decir que tener las defensas bajas nos predispone a cantidad de enfermedades es algo que sí está demostrado medicamente.

Es un error enorme pensar que estallar en un momento puntual da tranquilidad ; más de una vez habremos oído eso de "¡le he metido un bufido y me he quedado a gusto!", pero ese bienestar que parece que nos alivia, rápidamente se suele convertir en culpa, tristeza o vergüenza.

La ira no tranquiliza, todo lo contrario, altera y acelera el organismo porque es una respuesta para sobrevivir; nos dispone para la defensa o ataque, … todo acción, y entonces, ¿Qué podemos hacer con la ira?  ¿Qué podemos hacer para controlarla y que no nos controle?
Es evidente que lo primero es conocerla y reconocerla, aunque de saber a hacer hay un gran paso, para darlo disponemos de alguna estrategia que nos puede ayudar:

- Investiga en tu reacciones, ¿Qué es lo que te provoca la ira? Frustración, miedo, indefensión, falta de autoestima, no se hace lo que tú quieres, opresión, injusticia, la pérdida de algo (trabajo, casa, amistad, pareja, estatus, ...), sentir que te quitan algo, … Detectar dónde está tu interruptor de la ira o rabia es un primer gran paso.

- Relájate y piensa que no todo lo que ocurre es en tu contra ; no te tomes nada de forma personal (el libro "Los cuatro acuerdos" te lo explica bien ). Recuerda; el por qué sentimos ira o rabia es totalmente subjetivo, así que, modifica tu forma de pensar y tu cerebro tendrá menos motivos para sentir que tiene que atacar o usar la agresividad para defenderse.

- Potencia la emoción de la alegría, te ayudará a ver las situaciones de otra manera y con ello poco a poco la ira no será tu "zona de confort" como respuesta . Muchas veces damos respuestas iguales antes situaciones diferentes por hábito, incluso buscamos y encontramos excusas para seguir con ese hábito aprendido ¿y si haces algo diferente? 

- Muchas personas nos bombardean con sus frustraciones y las hacemos nuestras, no entres en ese juego de hacerlas tuyas, porque saldrás perdiendo. No dudes en alejarte de esas personas que son el detonante de tu ira mientras no tengas la capacidad de canalizarla de otra forma. Graba a fuego en el cerebro "no entres en el juego"; evítalo reconociéndolo y alejándote (tengo que ir al baño, perdona me llaman, espera un momento ahora vuelvo, luego lo hablamos,...). 

- Si notas que te vas a "encender",  marcha de donde estás y del pensamiento en el que estás, porque la ira es poderosa y llegada a un punto, difícilmente controlable. Ponte a cantar, a saltar, lee algo, enciende el móvil, pellízcate el brazo, … no sé, algo que te distraiga de la situación y del pensamiento de "me tengo que defender" o "tengo que atacar".
 
- Toma conciencia del daño que tu incontrolada ira causa a otras personas, de esta manera podrás enfrentarte a ella y buscar el justo equilibrio. Causar miedo o temor con ella no es la solución a tus problemas, romper tu entorno no soluciona tu problema, agredir no soluciona tus problemas, defender cuando no te atacan no soluciona ningún problema, …

- Investiga qué papel adquieres durante los conflictos, (Triángulo dramático ;perseguidor, salvador, víctima) identifícate, decide cambiar y busca como hacerlo (triángulo ganador; asertivo, empático, vulnerable) . 

- Practica la asertividad, es una manera de solucionar problemas mucho mejor que la ira. Las relaciones basadas en la honestidad, sinceridad y asertividad, tienen un más grato e incluso largo recorrido.

- Si por tus propios medios no eres capaz de salir del secuestro emocional (reacción emocional intensa e impulsiva que anula la capacidad de razonar lógicamente) al que te tiene sometido la ira, no dudes en acudir a un especialista para que te ayude.

Espero que con todo lo que hemos visto de la ira, podamos identificarla  y ser capaces de potenciar sus cualidades y controlar su fuerza, gestionarla en nosotras misma y entenderla (que no aceptarla) en otras personas; no olvidemos que la ira se va a manifestar en todas las personas de una manera u otra al ser de carácter universal, por lo tanto esconderse de ella no es una opción, porque en algún momento nos va a pillar.

Nota* Os recuerdo que hablo de la ira como emoción primaria a trabajar en el marco de "el área emocional" que es una de las distintas áreas de la vida 

jueves, 24 de septiembre de 2015

Mujer y hombre



Nos nos enseñan a valorarnos, ni a hombres ni a mujeres, no nos enseñan que si agraviamos, a los primeros que lo hacemos es a nosotros mismos, somos mucho más que dañar, ofender, maltratar, sufrir.

Mujer, que gran palabra para definir a un gran ser, .......... ¡mujer, mujer, mujer!

Creamos en nosotras, dejemos lo aprendido de generaciones para que nunca más marque nuestro gran destino como seres maravillosos merecedores de toda la felicidad.

Hombre, que gran palabra para definir a un gran ser, ........... ¡hombre, hombre, hombre!

Cree en ti, deja lo aprendido de generaciones para que nunca más marque tu gran destino como ser maravilloso merecedor de toda felicidad.

Igual me equivoco en mi apreciación, pero tengo el convencimiento que el hombre cuando tiene baja autoestima y falta de seguridad en él mismo, su reacción es golpear, destruir al de enfrente, machacar y aniquilar emocionalmente e incluso físicamente para proteger sus egos. El ataque es su defensa, llevan el ataque como instinto de supervivencia frente al peligro o lo que ellos consideran peligro. Sin pretender generalizar, porque hay hombres que han transcendido a esta actitud y hacen de sus vidas un lugar de buenos encuentros, saludables charlas o discusiones y tranquilidad en las reacciones.

La mujer con falta de autoestima, por lo general, se inculpa de lo que no ha hecho, se empequeñece y se desvalora, se deja maltratar emocionalmente o/y físicamente sintiéndose responsable, es capaz de someterse y de dar más para poder agradar y complacer, para ayudar y recoger. Sin generalizar, porque hay mujeres que han transcendido estas conductas y saben no entrar en el juego de dejarse medrar por los demás, capaces de ser asertivas y de valorarse lo suficiente como para no entrar en una conducta de sumisión enmascarada.

Dos reacciones antagonistas, dos caracteres que juntos se potencian y reafirman, círculo patológico que hay que cortar de raíz y que si no se resuelve con el reconocimiento de que hay un problema y la fuerza de voluntad de cambio (y con un profesional, alguien que entienda del tema), se repetirá haya donde se vaya y con quien se vaya.

Complicado el reconocimiento en el hombre de que hay un problema, la mujer lo suele ver aunque por no perder al hombre es capaz de permanecer en él ya que aún no tiene recuperada su autoestima y se siente responsable y culpable, pero que cuando sale de esa maraña tejida por una relación insana en la que se ha ido perdiendo el terreno de la cordura y el reconocimiento de lo que está bien y mal para ella, sale fortalecida.

El hombre que es capaz de asimilar su comportamiento dañino hacia la mujer, la relación y hacia él mismo, que es capaz de soportar que eso haya sido una normalidad aprendida y potenciada en su vida sin sentirse vulnerable y menospreciado, dará el paso de rectificar y hacerse feliz, del mismo modo, la mujer que sea capaz de asimilara su comportamiento dañino hacia si misma, hacia la relación y hacia el hombre basado en la tolerancia a situaciones que no son de recibo por miedos aprendidos generados internamente, dará el paso de no volver a permitirlo y hacerse feliz.

Las relaciones personales deben servir para el crecimiento personal de los dos, no para el deterioro y la infelicidad, debemos dejar de creer en la relaciones basadas en la conveniencia, la dependencia o en cualquier actitud que no esté basada en una sana relación de respeto, compañerismo y amor, esto es algo que las mujeres tendemos a olvidar porque nuestro impulso nos lleva a cuidar, a dar, a proteger, a asumir, a permitir y a soportar, de igual manera que el hombre no es capaz de detectar si no ve el daño que eso produce a ambos.

Mujer u hombre, no te olvides de que hemos venido a este mundo para ser felices y ser reconocidas con todas nuestras capacidades y potencialidades y allí donde no seas reconocida como tal, no estés, con aquel que no valore quien eres, no estés, en aquello que no te deje ser tú realmente, no estés.

Mujer, conviértete en tu amiga, en tu cuidadora, en tu protectora, en tu amante, porque es eso lo primero que hay que hacer tras darte cuenta que tu inercia te lleva a que te anulen y te dejen desposeída de tu energía, alegría y valor de persona.

Hombre, conviértete en tu amigo, cuidador, protector y en tu amante, porque eso es lo que hay que hacer tras darte cuenta que tu inercia te lleva al desprecio, a la irrespetuosidad, a absorber energía sin ganar como hombre, porque en el dañar, desaparece el hombre.

He encontrado un texto que es muy propicio para potenciar esta idea, creo que procede de la cultura celta, de hace muchos años, pero cuyo significado profundo puede servir perfectamente en los tiempo actuales para toda aquella mujer que se guarda en su interior y no deja salir su derecho a ser feliz, a ser querida y a ser libre por derecho propio.

De este mismo texto, procuraré aportar mi entendimiento a lo que jamás debe permitir un hombre, pido disculpas en lo que pueda equivocarme, tan solo pretendo entender que nos ocurre entre las relaciones hombre y mujer para hacer una proyecto de vida en común sano.

MUJER, JAMÁS PERMITAS...
Jamás permitas que algún hombre te esclavice, tú naciste para amar y no para ser esclava.
Hombre, no necesitas a nadie a tus pies, eres grande en ti mismo y por ti mismo, date valor.
Jamás permitas que tu corazón sufra en nombre del amor, amar es un acto de felicidad, ¿por qué sufrir?
Hombre, para ti es lo mismo, has venido a ser feliz con la mujer, estar en contra no te lo ofrece.
Jamás permitas que tus ojos derrame lágrimas por alguien que nunca te hará reír.
Hombre, eres hombre sin necesidad de creerte superior y hacer derramar lágrimas, se hombre haciendo reír a tu compañera.
Jamás permitas que tu cuerpo sea usado, sabes que tu cuerpo es la morada del espíritu, entonces, ¡mantenlo apreciado!
Hombre, la utilización del cuerpo de la mujer vulnera tu parte de hombre, respétalo y aprécialo.
Jamás permitas quedarte horas esperando por alguien que nunca vendrá, ¡así te lo tenga prometido!
Hombre, no prometas lo que no vas a cumplir, se verdad sin hacer que nadie te espere si no piensas estar, se hombre siendo veraz.
Jamás permitas que tu nombre sea pronunciado en vano por un hombre.
Hombre, el menosprecio no tiene lugar en ti, desprestigiar a la mujer tampoco, honra con tu palabra a la mujer, eso es ser hombre.
Jamás permitas escuchar gritos en tus oídos, ¡el amor es el único que puede hablar más alto!
Hombre, jamás alces la voz, sin necesidad de ello tienes la capacidad de hacerte escuchar desde la ternura y la amabilidad, que el amor hable alto en ti.
Jamás permitas que pasiones desenfrenadas te saquen de un mundo real para otro que nunca existió.
Hombre, si las pasiones te ciegan, dejas de ser hombre, mira la realidad del amor con pasión, eso te hace hombre.
Jamás permitas que los otros sueños se mezclen a los tuyos haciéndolos girar en una gran pesadilla.
Hombre, jamás rompas los sueños ajenos para que prevalezcan los tuyos, haciendo una pesadilla la felicidad de la libertad de elección de sueños, aunque sean los de otros.
Jamás confíes que alguien pueda volver, ¡nunca estuvo presente!
Hombre, si nunca vas a estar presente, mejor no estés, así nadie tendrá que esperar a que vuelvas.
Jamás permitas prestar tu útero para engendrar un hijo que nunca tendrá un padre.
Hombre, adquiere a responsabilidad de la vida que has engendrado, transmite y protege a la nueva generación de tu hombre.
Jamás permitas vivir en la dependencia de un hombre haciendo creer que tú naciste inválida.
Hombre, nadie depende de ti, ten a la mujer libre y libertad tendrás, ten a la mujer valiente y valentía tendrás, sin la dependencia, sabrás que realmente estás en amor, lo mereces.
Jamás permitas que quedes linda y maravillosa, para esperar a un hombre que no tiene ojos para admirarte.
Hombre, jamás desprecies a la mujer que eliges, eres más hombre en el buen trato, en el cariño y en el agrado, te hace hombre deseable, admirable y amable.
Jamás permitas que tus pies caminen en dirección de un hombre que solo vive huyendo de ti.
Hombre, jamás engañes y hables en dobleces, si quieres ser libre, se libre, habla claro y estate sin medias verdades que mantengan a alguien a tu zaga, serás más libre y más hombre.
Jamás permitas que el dolor, que la tristeza, que la soledad, que el odio, que el resentimiento, que los celos, que el rencor y todo lo que pueda sacar el brillo de tus ojos, haciendo debilitar la fuerza que existe en ti.
Hombre, jamás inflijas dolor, provoques tristeza, soledad, resentimiento o rencor, eso te hace ruin y tú eres mucho más que eso.
Jamás permitas perder tu dignidad de ser mujer.
Hombre, jamás des pie para que la mujer pierda su dignidad, si ves que ocurre, ayúdala a recuperarla, aunque con ello la pierdas, eso te hace hombre grande.

"Hombre, cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues, ¡Dios cuenta sus lágrimas!

Por último, añado que se puede poner hombre donde pone mujer y mujer donde pone hombre, al fin y al cabo somos parte de la misma esencia, la esencia de la persona, donde todo se compone de todo y nada excluye a nada.

Tan solo somos mujer hombre.