lunes, 30 de enero de 2017

Apreciación

A mí me resulta una palabra preciosa:  apreciación. Buscaré su significado exacto pero me resulta muy gratificante sentir aprecio y seguramente su etimología me diga lo que me hace sentir, nada que ver con precio, porque para mí hay cosas que no lo tienen cómo es sentir apreciación por lo que una es, lo que se disfruta y lo que se tiene (material e inmaterial).

Según el diccionario apreciación es:

1. f. Acción y efecto de apreciar (‖ poner precio a las cosas).
2. f. Acción y efecto de apreciar (‖ aumentar el valor de una moneda).
3. f. Acción y efecto de apreciar (‖ percibir a través de los sentidos).
4. f. Econ. Aumento del precio relativo de un bien.

Pues vaya, de los cuatro significados me quedo con el tercero, me voy al verbo apreciar, a ver si me gusta más lo que nos dice, porque poner precio no me gusta, aumentar el valor de la moneda tampoco y aumento del precio relativo a un bien no y la que mejor me suena es percibir a través de los sentidos. Vamos con lo que nos dice el diccionario que es apreciar porque me quedo con lo principal que coincide en tres de los conceptos:

1. tr. Reconocer y estimar el mérito de alguien o de algo.
2. tr. Sentir afecto o estima hacia alguien.
3. tr. Percibir algo a través de los sentidos o de la mente.
4. tr. Aumentar el valor o cotización de una moneda en el mercado de divisa
5. tr. Poner precio o tasa a las cosas vendibles.
6. prnl. desus. preciarse.
Esto ya tiene más sentido a lo que yo entiendo como apreciación, menos mal, empezaba a pensar que mal el significado.

 Mirando de dónde procede, es del latín "appretiàre" y cuyo significado es valorar, colocar un precio comercial o emocional a determinados hechos o circunstancias, cosas o personas; implica un acto de valoración, de dar valor a algo o a alguien.

Dentro del cuaderno de trabajo del libro Pide y se te dará , uno de los trabajo es el de "Un torrente de apreciación", que es de muy parecida realización al del agradecimiento; si aprecio a alguien o a algo, estoy agradecida por disfrutarlo.

El trabajo consiste en buscar algo de nuestro entorno y apreciar lo que nos proporciona de beneficio, placer, tranquilidad, bienestar o lo que nos genere de positivo en nuestra vida.
Como bien dice el libro, es un juego más que un trabajo, que tan solo consiste en elegir algo que te agrade, reconociendo y valorando que te aporta de grato a tu vida.

La apreciación es como el agradecimiento; cuanto más aprecias mejor te sientes y mayor es el bienestar personal y la alegría por la vida, por lo que volvemos a la generación de ese neurotransmisor de la felicidad que es la dopamina, activando áreas del cerebro asociadas a la recompensa y el placer, por lo que nos apetecerá hacerlo más a menudo. 
Cuando vivimos en la apreciación, nos sentimos más felices, satisfechos y conectados en nuestras relaciones, y la gratitud que sentimos nos permite disfrutar más de las experiencias y encontramos significado en las pequeñas cosas. 

Bajo la premisa de considerar la apreciación como el hecho de valorar a alguien o a algo, lo considero fundamental para el desarrollo personal y para las relaciones con las demás personas, porque implica reconocer y valorar las cualidades de las personas de tu entorno y de ti misma y lo que te te aportan y te aportas. Por otro lado, si hablamos de cosas materiales, es estar satisfecho y feliz con lo que tienes, sin necesitar siempre algo más porque no es suficiente; para mi significa no vivir en la carencia tengas lo que tengas.
Lo que quiero decir es que, no sólo haces el reconocimiento de la existencia de las personas y las cosas, sino que le añades el plus de que haces un juicio positivo sobre el valor que tienen en tu vida. Ni qué decir tiene que con la apreciación, fomentamos unas relaciones más positivas y saludables, ya que las personas se sienten valoradas y reconocidas, y ¿a quién no le gusta sentirse valorado y reconocido?

Vivir en la apreciación implica cultivar una actitud de gratitud y reconocimiento hacia lo que nos rodea, tanto personas como cosas, porque el enfoque de vida lo ponemos en lo positivo de lo que tenemos y en lo positivo de lo que nos aportan; así de sencillo, nos centramos en lo bueno, al margen de que también tengamos que vivir con experiencias menos gratas.

Las personas que no aprecian lo que son, lo que tienen y a quien tienen a su lado suelen experimentar insatisfacción porque nada es suficiente, baja valoración de una misma y falta de confianza porque no reconocen sus logros y cualidades. Además las relaciones se dañan por el sentimiento de no sentirse apreciadas o poco valoradas e incluso en algunos casos, puede generar envidia, que no es lo mejor para ser feliz por estar en continua comparativa de quien es más que quien. Todo esto mezclado, sin duda otorga más papeletas para caer en depresión o ansiedad.

Pero hay antídoto para la falta de apreciación en la vida; se puede trabajar para adquirir esta "habilidad"; practicar la gratitud diaria, reconocer los logros propios y ajenos, y expresar el aprecio hacia las personas y hacia lo que se tiene. Digo bien, expresar, por escrito o hablado.

Escribir lo que se tiene y lo que aporta de bueno, es un buen ejercicio para fomentar la apreciación. Escribir, releer para asimilar y si ya lo verbalizas, trabajo redondo. Aquí volvemos a hacer una lista de personas y cosas a las que valoraremos en lo positivo y que se va a ir modificando con el tiempo, porque no estamos siempre en el mismo contexto vital.

Voy a hacer hincapié sobre lo importante que es reconocer, valorar y apreciar nuestros propios logros de vida, nuestras cualidades y nuestras potencialidades, por lo esencial que es estar satisfecha con una misma para ser feliz y para hacer feliz a quien nos rodea. Al enfocarnos en lo positivo de lo que somos y de lo que podemos, cambiamos nuestra perspectiva frente a la vida; "todo depende del color del cristal con que se mire".

No quiero acabar sin deciros que la apreciación es contagiosa, en este caso un contagio muy beneficioso porque cuando apreciamos a las personas, es más probable que ellas también nos valoren y nos aprecien de igual manera; según va pasando el tiempo tendemos a normalizar y a no valorar lo bueno que vivimos, vamos poniendo el foco en lo que no gusta, en vez de en lo que gusta y eso provoca una retroalimentación nociva. Ya sabes, vuelve a darle una vuelta al por qué una persona que te era grata por lo que te aportaba, pasa a no ser tan grata y pierde su valor.
Con esto no quiero decir que no veas actuaciones o situaciones que no te gustan; ser conscientes de que no te gustan, hay que ser conscientes para que no se hagan después bola y la relación esté ya deteriorada que no tenga solución. Lo que digo es que si algo no te ha gustado, hay que resolver, hablar de ello y darle su justa importancia, no más, sabiendo que una actuación o dos o tres a lo largo del tiempo y que no invalida lo bueno que las personas nos aportan. Volver a recordar por qué esa persona era tan apreciada por nosotros, es recomendable por lo bueno que nos trae.

En mi opinión, el agradecimiento y la apreciación van de la mano, así que si lees sobre los beneficios de una palabra, estás también contribuyendo a reconocer la otra ¡dos por una! 

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