
Al ver la carta con esas personas desnudas saliendo de ataúdes y un ángel con una trompeta en mano, de entrada me recuerda a los sermones en los que nos inculcaron portarnos bien porque en el día del juicio final si no, nos iban a caer todos los castigos dolorosos del mundo mundial... de aquellos lodos, estos barros en el inconsciente que se me ha asustado con el dibujo. ¿Me volveré a sorprender con esta carta?
De entrada sí porque es una carta que representa triunfo y no castigo como mi mente tiene grabado. Es el logro final con un cambio necesario positivo que deja que los acontecimientos suceden cómo debe ser para el desarrollo personal en todos los sentidos. Es la recompensa de lo no recibido, la equidad, la aclaración de causas pendientes con evolución de vida.

Momento de perdón y aclaración de situaciones para llegar a unos buenos acuerdos nuevos o renovados, sin culpabilidades y con la posibilidad de redimir el pasado liberándose de las opresiones mentales y emocionales de lo vivido.

Los "pecados" cometidos durante la vida se miran con amor e indulgencia para ofrecernos el perdón por lo que no hayamos sabido hacer mejor en cada momento.
De esta manera, perdonándonos, adquirimos la capacidad de perdonar a los demás las posibles "ofensas" que puedan haber cometido en nuestra contra, restableciendo vínculos personales, retomando relaciones, reconciliándonos con situaciones y emociones y viviéndolas de una forma renovada.

Indica que las dificultades se acaban; los malos tiempos pasaron, así que solo queda lo bueno en adelante; todo lo que venga será para construir, para recuperar lo que se creía perdido, para retomar y finalizar o consolidar alguna cuestión de vida pendiente. No hay que temer a El Juicio porque es justo y viene en el momento adecuado aunque nos parezca inesperado, súbito y por ello nos de respeto e incluso miedo.


Es un cambio de rumbo importante y necesario, pero esta vez con unas buenas bases de vida, con una perspectiva positiva de las situaciones y sin lastres del pasado. Un empezar de nuevo pero no desde cero, si no con todo el bagaje del aprendizaje de vida que todas las situaciones nos han aportado. Sin duda alguna se retoma el camino acertado y correcto con esperanza y libertad.

Un buen momento favorable que hay que aprovechar para rendir cuentas y empezar de nuevo. No hay que perder la oportunidad y hay que actuar porque el resultado siempre será para ir a mejor.

Este Arcano Mayor nos simboliza la oportunidad de recomenzar de nuevo, transmutando el pasado a través del perdón honesto. De esta manera se consiguen situaciones nuevas que resuelven las antiguas preocupaciones y reparan los daños. La ilusión y emoción ante los cambios que se avecinan auguran un camino armonioso, buenas amistades.

Dale una vuelta a que puede haber en tu vida con lo que tengas que hacer un punto de inflexión y evolucionar hacia otro manera distinta de proceder, de pensar, de sentir. Reconciliación con uno mismo lo primero y retomar con amor incondicional hacia lo que somos y lo que hemos hecho y desde este punto, vivir y sentir el perdón que nos brindamos. Lo que no hagamos con nosotros no haremos con los demás, lo que somos capaces de aceptarnos de nosotros mismo y reconocernos (sea "bueno" o "malo"), es el baremo con el que hacemos juicio a los demás. Deja que sea el buen juicio que nos dice El Juicio que es necesario, el que te guíe.

Es El Juicio, al que no hay que tener miedo porque es necesario, justo y recompensatorio. Sin duda alguna, un Arcano Mayor benevolente e influyente que nos dice que todo va bien si aceptamos el cambio imprescindible.
Poesía dedicada a El Juicio- Despertar
Si te gusta como veo la carta de Tarot de El Juicio y quieres saber de otros Arcanos Mayores
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